“Hace 13 años tuve un terrible accidente, el cual me dejó en cama por un tiempo. Mi nombre es Abigail. Y hoy me toca contar lo que a mí me pasó.
Tuve una quemadura en el 40% de mi cuerpo y, como es bien sabido, en el estado de Hidalgo no hay gente que sepa tratar a un paciente quemado. Así que fue un calvario. Porque donde me internaron, simplemente no supieron qué hacer conmigo, y fue hasta el otro día que alguien más fue a decir que mejor buscaran un traslado a la CDMX.
Mi familia se movió y consiguieron una ambulancia de bomberos, y nos fuimos así, a la buena de Dios, sin hoja de traslado. Alguien dijo que fuéramos al hospital Rubén Leñero y, como ya era de esperarse, no querían recibirme, pero mi madre los obligó a verme. La verdad es que mi estado era muy delicado. Al verme, el doctor encargado de urgencias no le quedó de otra que recibirme.
Fue terrible ese accidente. Estuve un mes internada, me hicieron cinco operaciones y me pusieron injertos que tomaron de mi misma piel. Hace como dos años (no tengo la fecha exacta) conocí a Lidia, y supe de su labor. Me da gusto que ella esté dispuesta a ayudar, tanto a prevenir como a dar atención a estas personas que sufren este tipo de accidentes tan terribles.
Ahora sé que sí hay un lugar el cual se dedica exclusivamente a ese mal y sé también que les darán la mejor de las atenciones. Así que ahora me da gusto poder apoyar a esa gente que, sin duda, en esos momentos no sabe qué hacer. Quisiera que se le diera toda la difusión necesaria para que sepan que sí hay un lugar donde los atienden pero, sobre todo, que se dé la difusión para poder prevenir estas cosas.”